Especialidades
Especialista en espina bífida en Quito
La Dra. Natalia Burgos es neurocirujano especialista en espina bífida en Quito. Con atención empática y personalizada tiene como principal objetivo acoger a sus pacientes y ofrecerles tratamiento eficaz y seguro para la recuperación de su bienestar.
Estamos atentos a sus inquietudes. Contáctenos
Neurocirujano para espina bífida en Quito
La Dra. Natalia Burgos es neurocirujano especialista en espina bífida en Quito y brinda tratamiento humanizado y acogedor a sus pacientes. La Dra. Natalia Burgos es extremadamente preocupada con el bienestar y la mejoría de sus pacientes, por eso acompaña a cada uno de manera individualizada y personalizada.
La Dra. Natalia Burgos es graduada en Medicina por la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y Neurocirujana por el Hospital Das Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo, el hospital más respetado y consolidado en Neurocirugía en Brasil.
¿Qué es la espina bífida?
La espina bífida es un defecto congénito del tubo neural que ocurre cuando la columna vertebral y la médula espinal no se forman adecuadamente. El tubo neural es la estructura del embrión que da origen a la médula espinal y los tejidos que la rodean. En los bebés con espina bífida una porción del tubo neural no se cierra de manera apropiada, provocando defectos en la medula espinal y en los huesos de la columna.
¿Cuáles son los tipos de espina bífida?
Los tipos más frecuentes de espina bífida son la espina bífida oculta y el mielomeningocele.
La espina bífida oculta es el tipo más leve y común y se caracteriza por una pequeña abertura en uno o más huesos de la columna vertebral (vertebras). Muchas personas con espina bífida oculta no saben de su existencia y el defecto es identificado como hallazgo de un examen de imagen realizado por otro motivo.
El mielomeningocele, o espina bífida abierta, es el tipo más grave. El canal medular está abierto a lo largo de las vértebras, los nervios raquídeos y las membranas que los recubren salen por el defecto y forman un saco en la espalda del bebé, en el que los tejidos y los nervios quedan expuestos.
¿Cuáles son los síntomas de la espina bífida?
Los pacientes con espina bífida ocultan generalmente no tienen ningún síntoma ya que los nervios raquídeos no están afectados. A veces se observa algún signo en la piel de la espalda del bebé, localizado encima del defecto, como un mechón de cabello o un hoyuelo.
Los pacientes con mielomeningocele presentan el canal medular abierto a lo largo de varias vértebras en la espalda, generalmente en la región más baja. Cuando el bebé nace se observa un saco en la espalda por donde salen los nervios raquídeos, la médula y las membranas los recubren.
¿Cómo se diagnostica la espina bífida?
Generalmente el mielomeningocele se diagnostica antes del nacimiento mediante una ecografía realizada durante el embarazo. Al momento del nacimiento se reconoce el defecto en la espalda del bebé.
¿Qué problemas puede tener un bebé con espina bífida?
Los bebés con mielomeningocele pueden presentar problema para caminar o moverse debido a la afectación de los nervios que controlan los músculos de las piernas. También pueden presentar complicaciones ortopédicas en las piernas y la columna vertebral, así como otras malformaciones cerebrales, hidrocefalia, infecciones del sistema nervioso, medula espinal anclada, problemas de intestino y vejiga, infecciones de las vías urinarias, alteraciones de la respiración, alergia a látex, entre otras.
¿Cuáles son los factores de riesgo para presentar espina bífida?
Se han identificado varios factores de riesgo como la deficiencia de folato, antecedentes familiares de defectos del tubo neural, uso de algunos medicamentos anticonvulsivos durante el embarazo, diabetes y obesidad maternas.
Tratamiento de espina bífida en Quito
El tratamiento de mielomeningocele en Quito consiste en realizar una cirugía para colocar dentro del cuerpo del bebé la médula y otros tejidos nerviosos expuestos y cubrirlos con músculo y piel. Esta cirugía es realizada poco después del nacimiento ya que la cirugía precoz reduce el riesgo de infección relacionada al tejido nervioso expuestos.
Los niños con mielomeningocele deben mantener seguimiento a lo largo de la vida por un equipo multidisciplinar de médicos especialistas en todas las posibles complicaciones que podrían presentar.
También es importante recalcar que las madres de bebés con espina bífida necesitarán dosis adicionales de ácido fólico antes de un nuevo embarazo, por lo que la planificación debe ser guiada por un médico especialista.